Infamia

Pensamientos infames

  • Hace muchos años en un primer blog que mantenía me gustaba escribir historias, me sentía motivado por escritores como Cortazar y Borges. A ellos los conocí por un amigo que me contaba sus historias y cuando tuve la oportunidad me compré sus libros y me hice un fan de estos escritores. Eventualmente me volví un lector y comencé a leer a otros autores. Mis primeras historias intentaban simular la complejidad de Borges pero quedaba como una mala imitación. Lo mismo cuando intenté simular un estilo parecido al de Cortazar.


    Después dejé de escribir por varios años, borré mi blog, lo volví a hacer, volví a borrarlo y creo que perdí la cuenta de las veces en las que intenté retomar la escritura. En fin, se me presentó una oportunidad de participar en un taller de cuento y de participar en una competencia de cuentos. Wow, volver a escribir me costó trabajo pero las historias querían escapar de mi mente a como diera lugar, seguí escribiendo y me gané un lugar peculiar con mis compañeros de taller.

    Llevo un segundo lugar en una competencia, esta vez aspiro a conseguir el primero. Le tengo fe a mis historias y a mi estilo, es algo peculiar que me distingue. Veremos como me va.

  • Hace seis años se logró lo que pareciera imposible. Por fin, después del gran fraude electoral en las elecciones del 2006, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) consigue el triunfo oficialmente gracias al voto popular.

    Haciendo un poco de historia. En el año 2006 AMLO logra ganar con una ventaja poco significativa, lo que daría paso a que se efectuara el fraude en su contra haciendo que “oficialmente” ganara uno de los peores presidentes que hemos tenido: Felipe Calderón Hinojosa.

    Posteriormente en el año 2012 el PRI regresa al poder después de una elección llena de corrupción. La violencia, corrupción, delincuencia mantenían un crecimiento en los indicadores oficiales. Los cárteles de la droga comenzaban a expandirse a sus anchas por todo el país. Las fuerzas políticas: PRI, PAN y PRD generan un “Pacto por México” para privatizar lo que quedaba en el país.

    La sociedad obviamente comenzaba a cansarse, el pueblo de México es algo peculiar. Podemos parecer unos dejados, pero cuando se tiene que actuar, se hace de forma contundente. Es debido a esta historia de fraudes que en las elecciones del 2018 la sociedad tomó partido. Como sociedad nacieron iniciativas sociales para evitar los fraudes electorales, el pueblo mostró el músculo y salió a votar masivamente. En la noche del primero de julio todos estábamos expectantes viendo cómo el PREP mostraba algo insólito, AMLO parecía ganar por una amplia ventaja. El primero en admitir su derrota fue Ricardo Anaya y al poco tiempo Meade hace lo mismo. No lo podíamos creer, veíamos las noticias anunciando el triunfo de AMLO y lo primero que se me vino a la mente junto con mis padres fue el de ir al zócalo a festejar.

    No fuimos los únicos. El taxista que nos llevó estaba igual de asombrado que nosotros. Llegamos al zócalo y caminamos rumbo a la Alameda, al lugar donde estaba el centro operativo de la campaña de AMLO. Éramos muchos los que estábamos ahí, con la felicidad en el rostro. Después regresamos rumbo al zócalo porque AMLO daría un discurso. Ufff… La cantidad de gente que estaba presente celebrando la victoria. Solo pudimos quedarnos a la orilla del zócalo ya que estaba lleno. Eran alrededor de las diez u once de la noche y el ambiente que se vivía era de júbilo. Ya no nos quedamos a ver cómo terminaba el discurso, nos regresamos pero con mucha alegría en nuestros corazones.

    Los que votamos ese día por AMLO sabíamos que queríamos un cambio. Pero nunca esperamos que el cambio fuera tan grande y radical. En estos seis años, lo que se ha hecho se escribirá en los libros de historia. No me sorprendería que en algunos años este gobierno sea objetivo de análisis y estudio. AMLO tuvo una gran cantidad de retos a los que enfrentarse, en algunos salió extremadamente bien y en otros, siento que nos quedó a deber. Pero lo que sí es un hecho es que puso en marcha una transformación que no se detendrá tan fácilmente. El pueblo de México lo respalda y lo demostró en las elecciones pasadas. Ya veremos qué sucede en estos próximos seis años.

    Por lo pronto, lo que sé es que cuando termine el gobierno de AMLO lo vamos a extrañar.

  • Uno pensaría que a pesar de la cantidad infame de cursos, material en internet, libros, podcasts, TED Talks e incluso la misma ósmosis cualquiera podría ser un líder y si es el caso, ¿por qué hacen falta tantos líderes?

    Podríamos comenzar con una de tantas ideas de lo que es ser un líder: El que manda, el que dirige, el que lleva la manada. Pero, ¿esas son cualidades o características de un líder? Y si lo creyeras, ¿te gustaría seguir a alguien así?

    De todos los jefes que he tenido, pocos han sabido ser buenos líderes y la principal cualidad que tenían en común es que sabían motivar. La idea poder venderte algo y que tú lo veas como una necesidad es tremenda, lograr algo así requiere de mucho entrenamiento y talento natural. Claro, todo es la suma de los diferentes talentos y de cómo sacarles provecho.

    El saber motivar requiere de mucha empatía, entender a la persona, saber realmente qué lo mueve y por último ser persuasivo. ¿Pero esto funciona? La verdad es que no, si fuera tan fácil ya hubiera escrito mi libro sobre liderazgo. Últimamente me he encontrado con dos casos donde difícilmente puedo motivar a las personas, el primer caso me frustró mucho porque pensaba que podía conseguir motivar la persona para que hiciera su trabajo, para que fuera constante, para que cumpliera con sus actividades. No lo conseguí. El segundo caso a diferencia del primero, es con una persona que está muy cómoda haciendo su trabajo y no quiere salir de su forma de confort. Tampoco lo conseguí.

    ¿Qué aplica en estos casos? No lo sé, si lo supiera, habría conseguido mis objetivos. Lo que sí tengo por cierto, es que la motivación no fue la correcta… Electroshocks posiblemente hubieran funcionado.

  • Oaxaca, hace varios años era el sitio que cumplía con las tres B’s: Bueno, Bonito y Barato. Podías realmente disfrutar de la comida típica del lugar, estar en algún bar tomando mezcal sin exagerar en tu cuenta y disfrutar de pasear, además de la calidez de la gente. Desde la primera vez que fui con un amigo y hasta hace unos días que volví a visitar el lugar con mi prometida el lugar solo conserva una de las B’s: Bonito. Sigue manteniendo ese encanto colonial y la calidez de la gente, pero ya dejó de ser Barato y Bueno.

    Es curioso que en un lugar con tanto espíritu nacional nos haya pasado un caso de discriminación. Discriminación por ser y parecer mexicanos en un restaurante que ofrecía comida para nada típica. Lo peor es que Oaxaca se parece cada vez más a un Salvador de Allende, lleno de puros lugares para extranjeros, con precios para sacarle jugo a cada dólar y dejando de lado la esencia que caracterizaba el lugar. Pareciera que el único lugar que se mantiene intacto sigue siendo el mercado, que ofrece precios adecuados y comida con la sazón que tanto nos gusta a los mexicanos.

    No culpo a la gente de querer percibir más dinero atrayendo a clientes extranjeros, más en un estado que se ha caracterizado por la pobreza y humildad, pero el abuso y explotación del turismo extranjero no deja oportunidad al turismo nacional.

  • El fin de semana pasado fui con mi novia a ver una película de terror mexicana. Realmente no conocíamos la película y solo la elegimos porque nos pareció interesante el título: «Desaparecer por completo». No haré una reseña, porque no es la intención de la publicación, pero sí comentaré sobre algo que pasa con el género de Terror en general y más en el cine mexicano.

    En mi opinión el género se ha vuelto una copia de alguna otra película. Si hubo alguna que llegó a tener éxito, entonces se copia la fórmula con alguna que otra ligera modificación, pero en sí sigue siendo lo mismo: Escena de suspenso seguido de música intensa y algún jump scare. Tomemos por ejemplo la saga de El Conjuro. Todas las secuelas y spin offs hacen exactamente lo mismo. Si se trata de algún slasher, entonces la fórmula es: Adolescentes calenturientos se encuentran a algún asesino que los caza uno a uno y solamente uno de ellos sobrevive.

    Son pocas las películas que toman iniciativa y se alejan de las fórmulas existentes y hacen algo diferente, por ejemplo las de A24 como El legado del Diablo o Háblame, donde la historia es tan poco convencional que la diferencia es contrastante contra otras películas del género.

    En el caso de las películas mexicanas en su mayoría carecen de una buena historia y en el caso del género de terror es peor ya que las historias no salen de los mismos clichés: brujería, posesiones… No se atreven a probar algo diferente, explorar algo adicional como sí lo hacen los argentinos. Por ejemplo, las películas de Aterrados o Cuando acecha la maldad que a pesar de ser del mismo director, no aplica la misma fórmula entre una película y otra. También la película de Historia de lo oculto propone algo diferente: la historia ocurre durante la transmisión de un noticiero, donde un grupo de investigadores buscan descubrir una verdad a la cuál no están preparados.

    También quienes prueban cosas diferentes son los asiáticos. Se me viene a la mente la película de Maleficio de producción taiwanesa. Donde el terror viene de las consecuencias del pasado de la protagonista.

    A lo mejor un día haya una conjunción en las estrellas que permita que haya una película mexicana de terror que valga la pena, por lo mientras se intentará aplicar una copia a alguna fórmula ya existente y que no tenga a Omar Chaparro como protagonista.

  • Desde hace tiempo quería escribir sobre este tema. Afortunadamente estamos viviendo un punto de inflexión respecto al rol de la mujer, sobre todo en países como lo son los de América latina, donde el papel de la mujer siempre ha sido de sumisión y de dependencia hacia el hombre.

    Desde mi punto de vista, fueron mis abuelos tanto paternos como maternos la última generación que vivió creyendo esos dogmas, mis padres afortunadamente pensaban diferente. Entonces yo formo parte de una generación donde la mujer toma otro rol, si bien no era como lo es ahora, sí comenzaba a cambiar el papel que tenía anteriormente.

    Ahora hay un movimiento muy fuerte donde la mujer exige un cambio en su rol: mejores oportunidades, más justicia, menos prejuicios y todo eso está bien, yo creo en la equidad de género y siempre me ha desagradado que no se les trate de forma equitativa. Pues bien, con todo este cambio que está sucediendo en la sociedad, en mover dogmas, cuestionar el status quo, cambiar paradigmas… Pues el rol del hombre también ha sufrido cambios. Y es de esto que quiero escribir.

    Lo primero sobre lo que busco escribir es sobre la llamada «Igualdad de género».

    Cuando la sociedad volteó a sí misma y se dio cuenta de la injusticia histórica hacia la mujer, trató de compensarlo de alguna forma, desgraciadamente las medidas en mi opinión, no han sido las mejores. Primero, se ha tratado de buscar la «igualdad» y no la «equidad», que sería lo ideal. La diferencia radica en que la igualdad busca que se trate de la misma forma, mientras que la equidad busca que las condiciones y características sean justas. Un ejemplo de esto, en las oficinas de gobierno se buscan que la cantidad de empleados y empleadas sea la misma, con la equidad se debería garantizar que para ambos géneros se den las mismas oportunidades de contratación sin ningún tipo de sesgo por el género.

    Son este tipo de medidas las que considero están mal implementadas, se busca hacer justicia de una forma expedita sin haber pensado realmente bien las cosas. Entonces, para un hombre no importa si tiene la experiencia, preparación y cumple con los requisitos de un puesto de trabajo, si hay un tema de cuotas de género posiblemente no lo contraten.

    Ahora bien, esto no solo aplica a un tema laboral también aplica al transporte. Por temas de acoso hacia la mujer otra medida que se implementó fue el de tener una sección exclusiva para mujeres, e incluso transporte especial solo para ellas. ¿Qué es lo que sucede con este tipo de medidas? Que uno de los lados puede ir vacío, mientras que el otro no. Y al ser un lado exclusivo, pero el otro no, entonces hay una sección únicamente de mujeres y otra mixta. ¿Que sería lo ideal? Dos secciones exclusivas y una mixta. Las secciones exclusivas proporcionales al volumen de personas del género correspondiente, es decir, si hay un estudio que indica que la proporción es de 35% contra 65%, entonces el espacio exclusivo debería ser proporcional a ese porcentaje y no un 50-50 que es lo que ocurre en algunos medios de transporte.

    Hay muchos ejemplos que caen en esta situación y desde la perspectiva del género masculino debemos de aguantar, a pesar de que sea injusto. En unos días continuaré escribiendo sobre este tema, que hay mucho que comentar y discutir.

  • De regreso

    Pues un par de meses después regreso a las andadas. Decidí regresar (una vez más) porque simplemente no encuentro un espacio donde pueda expresarme sin la toxicidad de sus comunidades.

    Principalmente uso Twitter, que se ha vuelto un nido de bots, sanguijuelas, mal cogidos, bots mal cogidos, en fin. Eso pasa con cualquier red social. Además me gusta un poco que sea algo un poco más íntimo, anónimo, tiene cierto encanto un blog.

    ¿De qué voy a escribir? De cualquier cosa, no voy a dedicarme a hacer un blog de un tema en específico, pura cosa que se me venga a la mente y que quiera escupir y compartir.

    No queda más que comenzar… Una vez más.